Insectos
Insectos de Chile
Las especies de insectos de Chile: mariposas, escarabajos, cigarras y abejas nativas documentadas y explicadas.
Insectos de Chile
Los insectos de Chile conforman el grupo animal más diverso del país. Se han registrado aproximadamente 10.130 especies, cifra que representa casi el 33% de toda la fauna nativa conocida para Chile. A nivel mundial, se estiman entre 5 y 10 millones de especies, de las cuales cerca de un millón han sido descritas por la ciencia. Su cuerpo está dividido en tres partes: cabeza, tórax y abdomen. Tienen seis patas articuladas, un par de antenas y un exoesqueleto de quitina que les da estructura y protección. La mayoría tiene alas en alguna etapa de su vida, lo que les permitió colonizar casi todos los ambientes terrestres y acuáticos de la Tierra, desde los desiertos más áridos hasta los bosques más húmedos.
Entre los grupos más representativos de los insectos de Chile se encuentran los coleópteros (escarabajos), con más de 4.200 especies descritas en 97 familias y 1.287 géneros, lo que los convierte en el grupo más numeroso con el 30% del total de insectos descritos para el país. Les siguen los lepidópteros (mariposas y polillas), con cerca de 2.000 especies; los dípteros (moscas y mosquitos); y los himenópteros (abejas, avispas y hormigas). Chile presenta un alto nivel de endemismo en este grupo, es decir, muchas de sus especies no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Es justamente en los bosques nativos donde se concentra la mayor diversidad y especialización de los insectos chilenos.
Los insectos nativos de Chile cumplen funciones ecológicas esenciales para el equilibrio de los ecosistemas. La polinización es la más documentada: se estima que el 90% de las plantas con flores depende de polinizadores para reproducirse. En Chile, los insectos polinizadores impactan en el rendimiento y calidad del 75% de los cultivos frutícolas, el 48% de los hortícolas y el 36% de los semilleros (Montalva & Ruz, 2010). Las abejas nativas poseen estructuras especializadas para la recolección de polen, como corbículas tibiales y pelos ramificados, que las diferencian morfológica y funcionalmente de las abejas introducidas. Además de polinizar, los insectos descomponen materia orgánica, regulan poblaciones de otros invertebrados y sirven de alimento a aves, reptiles y anfibios.
Uno de los insectos más emblemáticos de Chile es la mariposa del chagual (Castnia eudesmia), la polilla diurna más grande del país. Mantiene una relación exclusiva con las plantas del género Puya: sus larvas se desarrollan únicamente en el interior de los tallos de estas plantas. Sus poblaciones están disminuyendo debido al reemplazo de las puyas por plantaciones agrícolas, el desarrollo urbano y el consumo humano de los tallos florales. Su declive es un indicador directo del estado de conservación de los ecosistemas donde habita: cuando las puyas desaparecen de un sector, la mariposa del chagual desaparece con ellas.
Las poblaciones de insectos nativos han disminuido en Chile y en el mundo. Las principales causas son el uso indiscriminado de pesticidas, la pérdida de hábitat y la introducción de especies exóticas competidoras. En Chile, la importación de plaguicidas aumentó cerca de un 470% en los últimos 20 años, afectando directamente a las comunidades de insectos silvestres. Una agricultura más sustentable, la diversificación de los paisajes y el monitoreo de las poblaciones de polinizadores son las estrategias identificadas para revertir esta tendencia. Más información sobre biodiversidad y conservación en Chile está disponible en el portal del Ministerio del Medio Ambiente de Chile.
Observar insectos de Chile no requiere equipamiento especial. En cualquier salida al cerro, al campo o incluso en un jardín urbano es posible encontrar escarabajos, mariposas, cigarras o abejas nativas. Registrar lo que se ve — con una foto o un dibujo — es el primer paso para conocerlos y valorarlos. Los insectos son fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas: sin ellos, la mayoría de las plantas no podría reproducirse y las cadenas alimentarias de aves, reptiles y anfibios se verían gravemente afectadas.
La conservación de los insectos de Chile depende de la integridad de los ecosistemas que los sostienen. Sin vegetación nativa y sin flora silvestre en floración, las comunidades de insectos se empobrecen de forma silenciosa y difícilmente reversible. Conocerlos es el primer paso para protegerlos.
Fuentes: Elgueta, M. & Arriagada, G. (1989). Estado actual del conocimiento de los insectos hexápodos de Chile. Revista Chilena de Entomología. / Klein, A. et al. (2007). Importance of pollinators in changing landscapes for world crops. Proceedings of the Royal Society B. / Montalva, J. & Ruz, L. (2010). Actualización de la lista sistemática de las abejas chilenas. Revista Chilena de Historia Natural.